Cerca de 80 estudiantes. Más de 30 mentores provenientes de la industria, el gobierno, centros de investigación y universidades. Docentes de la Escuela de Ingeniería y Ciencias del Tec campus Chihuahua. Y, por si fuera poco, equipo del Instituto de Emprendimiento Eugenio Garza Lagüera. Así fue BioHack 2026.
Fueron 48 horas intensivas para crear soluciones reales. Lo que comenzó hace una década como una apuesta para que los proyectos de clase pudieran trascender más allá del aula, hoy se ha convertido en un startup weekend enfocado en desarrollar emprendimientos con base biotecnológica.
BioHack es una plataforma que impulsa startups científicas en la áreas de "Agrobiotecnología", "Salud", "Alimentos" y "Ambiental". Este año, el evento integró 2 categorías:
- Discovery, para proyectos en etapa de investigación y desarrollo de propuesta.
- Development, para proyectos previamente trabajados que ya cuentan con un modelo de negocios y prototipos de productos y servicios.
De las aulas al ecosistema de emprendimiento real
"BioHack nació porque detectamos que los proyectos generados en clase tenían mucho potencial. Nuestra intención fue hacerles ver a los alumnos ese potencial y que podían convertirlos en una realidad”, explica Cynthia González, profesora de la carrera de Ingeniería en Biotecnología del campus Chihuahua y coordinadora de BioHack 2026.
Si bien BioHack nació como una iniciativa local, en poco tiempo se transformó y fue retomada en campus del Tec por todo el país. Incluso se ha adaptado como una unidad de formación que actualmente se oferta en distintos campus.
No obstante, el campus Chihuahua decidió regresar al formato presencial para mejorar la experiencia de los participantes.
"BioHack nació porque detectamos que los proyectos generados en clase tenían mucho potencial".- Cynthia González.
La intención es que los estudiantes puedan darle continuidad a sus ideas a lo largo de la carrera: "En BioHack no necesitas hacer un proyecto nuevo cada año, puedes continuar tu proyecto y verlo crecer", dice Claudia Ortega, directora del Parque Tecnológico Orión del campus Chihuahua.
Este seguimiento de una de las características distintivas del evento. Los proyectos ganadores reciben acompañamiento, mentorías y acceso al ecosistema de emprendimiento del Tec, incluyendo redes de expertos, programas de incubación y oportunidades de financiamiento.
Una experiencia que transforma
Los proyectos ganadores este año fueron Betaline (Development), BioMotion (Discovery) y NanoBiome (Discovery). Los galardonados consiguen una beca en el programa de incubación, batas negras de laboratorio que los distinguen como ganadores de BioHack y un incentivo económico.
En esta edición, realizada del 17 al 19 de abril, participaron estudiantes de las carreras de Ingeniería en Biotecnología (IBT) e Ingeniería en Mecatrónica, para quienes el evento representa más que sólo una competencia.
"Fue una experiencia muy enriquecedora", comparte Erwin Vázquez, estudiante de IBT y ganador, junto con su equipo, de la categoría Development, "nuestro proyecto, Betaline, lo iniciamos con una idea ya definida, pero la mejoramos gracias a los mentores".
"En BioHack no necesitas hacer un proyecto nuevo cada año, puedes continuar tu proyecto y verlo crecer".- Claudia Ortega.
Su equipo desarrolló una composta seca enriquecida con bioestimulantes para fortalecer plantas domésticas frente al estrés ambiental.
"Conforme iban pasando los mentores, la idea se iba desmoronando para después reconstruirse", relata el participante, "eso fue, precisamente, lo más valioso", afirma.
El ecosistema donde nacen alianzas y futuras empresas
Esteban Guardiola, exparticipante de BioHack y hoy mentor y emprendedor biotecnológico, asegura que, en su momento, este evento fue clave en su formación:
"BioHack significa un reto, pues nos obliga a estructurar las ideas, validarlas y optimizarlas. Además, para mí fue motivador y me dio herramientas para seguir impulsando mi proyecto", agrega Guardiola.
Es importante decir que BioHack también se ha consolidado como un espacio de networking y colaboración.
"Necesitamos gente científica que lleve la ciencia al mercado".- Raúl Lizarraras.
"Aquí interactúan personas de gobierno, industria, centros de investigación y otras universidades", explica Cynthia González, "los estudiantes generan conexiones que pocas veces tendrán en otro espacio".
Algunos de esos vínculos incluso han derivado en tesis doctorales, colaboraciones profesionales y empresas consolidadas. "Es una señal hacia afuera de lo que hace el Tec y las oportunidades que brinda a sus estudiantes", añade Claudia Ortega.
Del método científico a la incertidumbre del mercado
Para los organizadores, el mayor logro de BioHack no es necesariamente crear empresas, sino transformar la mentalidad de los estudiantes.
"Nosotros, como estudiantes e investigadores, somos educados bajo el método científico, que es estructurado (paso 1, paso 2, paso 3...). Pero convivir con el ecosistema de emprendimiento te enseña a trabajar ante escenarios de incertidumbre, creatividad e innovación", reflexiona Cynthia González.
Este cambio de perspectiva, asegura Raúl Lizarraras, líder de Emprendimiento del campus Chihuahua, es el verdadero motor detrás del evento:
"Necesitamos gente científica que lleve la ciencia al mercado", dice Lizarraras. Y concluye: "BioHack busca justamente eso: que las ideas broten, crezcan y no se pierdan".
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