Ailyn Gabriela Rodríguez Zúñiga, EXATEC de Ingeniería Mecatrónica del Tecnológico de Monterrey campus Saltillo, desarrolló un sistema para adaptar y reconfigurar maquinaria CNC, equipos automatizados que fabrican piezas industriales sin intervención humana directa, y permitir que pudieran ajustarse a distintos procesos de producción.
Por este proyecto, Ailyn fue reconocida por el Clúster de la Industria Automotriz de Coahuila (CIAC) en la categoría de excelencia académica.
“Lo que comenzó como una experiencia de prácticas terminó convirtiéndose en uno de los logros más importantes de mi trayectoria”, compartió la EXATEC.
De máquinas especializadas a procesos flexibles
De acuerdo con la EXATEC, la iniciativa surgió a partir de su experiencia en empresas del sector automotriz, donde buscó involucrarse más allá de su rol como practicante. Posteriormente, se integró a una empresa de automatización, donde trabajó con maquinaria CNC, equipos automatizados utilizados para la fabricación de componentes industriales.
A palabras de Ailyn, estas máquinas estaban diseñadas para fabricar una sola pieza, por lo que cualquier modificación implicaba solicitar cambios al fabricante original, lo que representaba costos elevados para las empresas.
En este contexto, el desarrollo se enfocó en reconfigurar su funcionamiento para que pudieran adaptarse a distintos procesos de producción sin depender de estas modificaciones.
“Era prueba y error todo el tiempo… pero ahí fue donde más aprendí”, explicó.
De acuerdo con la egresada, las máquinas, adquiridas en aproximadamente 200 mil pesos, lograron ser reacondicionadas y comercializadas hasta en 1 millón y medio.
“Era prueba y error todo el tiempo… pero ahí fue donde más aprendí”
Habilidades que impulsaron su desarrollo
Para Ailyn, una parte clave de su proceso fue aprender a comunicar su proyecto.
“Haz que lo que hiciste valga la pena y que la gente entienda el impacto”, expresó.
De acuerdo con la EXATEC, durante su formación desarrolló habilidades técnicas y de comunicación que le permitieron desenvolverse en entornos profesionales.
Asimismo, señaló que la experiencia en proyectos vinculados con empresas y el trabajo bajo presión contribuyeron a su adaptación en la industria.
“En el Tec aprendes a acercarte, a preguntar y a no tener miedo. Eso hace toda la diferencia cuando llegas a la industria”, compartió.

Un reconocimiento en su trayectoria profesional
Para Ailyn, este reconocimiento otorgado por el CIAC, organismo que agrupa a empresas, proveedores, autoridades y universidades con el objetivo de fortalecer el desarrollo de la industria automotriz en la región, forma parte de su proceso de desarrollo profesional.
“Es como un escaloncito más… te das cuenta de que no todo termina al graduarte, que todavía hay mucho por lograr”, señaló.
La EXATEC también destacó el valor de que la industria reconozca a personas recién egresadas.
“Normalmente estos premios son para personas con mucha trayectoria, entonces que volteen a ver a estudiantes es algo muy motivante”, compartió.

Su experiencia como mujer en ingeniería
La EXATEC compartió que, durante su generación en Mecatrónica, fue la única mujer.
“El ser mujer no fue un obstáculo. Me gustaría que más (mujeres) vean que sí se puede y que cada vez sea más normal”, expresó.
También dejó un mensaje para quienes desarrollan proyectos durante su formación académica:
“Confíen en el proceso. A veces no ves el impacto en el momento, pero después te das cuenta de que todo suma”, concluyó.
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