En busca de alternativas para fomentar el bienestar integral, el Tec de Monterrey campus Hidalgo organizó una sesión colectiva de equinoterapia.
La sesión se llevó a cabo en el marco de la Ruta del Cuidado y Feria del Bienestar 2026, organizada por Liderazgo y Formación Estudiantil (LiFE), y por iniciativa de Mentoría de Bienestar Estudiantil.
“Interactuar con caballos contribuye a la liberación de neurotransmisores que aportan a la regulación emocional; tan sólo ver, montar o acariciar al equino mejora los niveles cognitivos, comunicativos y de personalidad en el ser humano”.
Así lo señaló Blanca De La Vega, líder de Mentoría y Bienestar de LiFE en campus Hidalgo, quien agregó que montar o interactuar con estos animales sirve a cualquier persona para mejorar el estado de ánimo, ayudar a relajar y a vencer temores.
Explicó que a través de la equinoterapia, una herramienta que utiliza el binomio caballo-ser humano con fines de rehabilitación, es posible la mejoría para personas con problemas físicos, neurológicos, conductuales y funcionales.

Una experiencia para la comunidad
La sesión de equinoterapia en Tec Hidalgo contó con la participación de estudiantes de PrepaTec y Profesional, profesores y colaboradores del campus.
Más de 50 personas asistieron a una ponencia impartida por Esther Sierra Valencia, experta en terapia equina, seguida de un breve paseo a caballo dentro de las instalaciones, para quien quisiera ser parte de esta experiencia.
Este enfoque terapéutico fue el eje central de la actividad, que reunió a diversas áreas del campus como TecMed, Mentoreo y Bienestar Estudiantil, todas alineadas para fomentar hábitos saludables y una prevención integral.
Martín de la Cruz, líder LiFE para TecMed, señaló:
“El objetivo es promover una cultura de cuidado del bienestar integral con actividades y acciones puntuales, como talleres, servicios enfocados en la prevención, detección oportuna y la adopción de estilos de vida saludables”.

Los protagonistas no humanos de la jornada fueron Merlín y Antara, un caballo y una yegua cuarto de milla que complementaron esta actividad.
Las reacciones de los asistentes fueron diversas: desde sorpresa y temor, hasta ternura y tranquilidad.
“Interactuar con caballos contribuye a la liberación de neurotransmisores que aportan a la regulación emocional”.-Blanca De La Vega,
“Al principio sentí temor de subirme al caballo, pero Blanca me ayudó a confiar no sólo en ella, sino en el animal, y me sentí increíble; me dio mucha tranquilidad y paz”, comento Gaby Hernández, líder del programa Ruta Azul y participante en esta sesión.
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