En medio del encierro por la pandemia, Andrés Pérez encontró en un servidor de Discord dedicado al desarrollo de videojuegos una forma de ocupar el tiempo libre.
Aprender a programar se convirtió en una afición. Meses después, ese mismo hobby le sirvió para algo más concreto: construir desde cero un juego de ajedrez en Python con el que aplicó a la Beca STEM (Science, Technology, Engineering and Mathematics) del Tec.
La beca llegó. Y con ella, la entrada al equipo de robótica de PrepaTec Guadalajara, donde programar dejó de ser un pasatiempo y se convirtió en disciplina, trabajo en equipo y competencia internacional.
Andrés recorrió regionales en distintas ciudades de México, participó en 2 campeonatos mundiales del certamen de robótica FIRST (For Inspiration and Recognition of Science and Technology) y ganó el premio Dean's List en 2025, su reconocimiento individual más prestigioso.
Ese camino, construido tornillo a tornillo desde una pantalla en cuarentena, lo llevó a ser aceptado en el MIT, el Instituto Tecnológico de Massachusetts.
El camino al MIT
Pérez describe que el proceso de admisión al MIT no fue sencillo. Además del promedio requerido, las cartas de recomendación y la certificación de inglés, los aspirantes deben escribir 5 ensayos cortos.
Un mes antes de la fecha límite, Andrés aún tenía 3 ensayos pendientes. “Soy una persona que escribe lento; estaba estresado porque no sabía si iba terminar a tiempo e incluso si terminaba, no sabía si los ensayos iban a tener la calidad que necesitaban”, expresó.
Para el alumno, representó un momento en el que consideró rendirse, pensó que era demasiado tarde y que no había dedicado el suficiente tiempo. Pero siguió escribiendo.
Y aseguró que envió su solicitud al MIT un minuto antes de que cerrara el portal. “Terminé mi último ensayo a las 11:59; no estoy exagerando".
La ingeniería: su sueño
FIRST es "una organización global sin fines de lucro que prepara jóvenes para el futuro a través de programas de robótica que construyen habilidades y resiliencia", cita su sitio web oficial.
“Tuve mucha suerte al ser aceptado por el MIT, algo vieron en mí. Quizás la combinación de factores internacionales con robótica. Porque solo aceptan al 5% de sus aplicantes", explicó Andrés Pérez.
Relató que el proceso no comenzó con un sueño de estudiar específicamente ingeniería, sino en la pandemia. Encerrado en casa, en la búsqueda de aprovechar el tiempo libre.
Fue entonces cuando, por curiosidad, entró a un servidor de Discord sobre desarrollo de videojuegos en Roblox y aprendió a programar por primera vez.
Fue así como empezó a considerar el hecho de explorar los temas de programación, robótica y las áreas relacionadas con eso.
"Programar un robot es muy divertido; construirlo, diseñarlo y repararlo es un buen reto que requiere muchas áreas de disciplina".
Esa afición se volvió una herramienta de gran ayuda al aplicar a la Beca STEM del Tec, programa dirigido a estudiantes de preparatoria que impulsa el pensamiento crítico, la creatividad y el trabajo en equipo.
Así fue como Andrés decidió que necesitaba algo que lo distinguiera y le dedicó meses a construir un juego de ajedrez en Python. Consiguió la beca, y con ella, la responsabilidad de entrar al equipo de robótica de PrepaTec Guadalajara.
“Me gustó mucho cuando entré al equipo de robótica porque descubrí que programar un robot es muy divertido; construirlo, diseñarlo y repararlo es un buen reto que requiere muchas áreas de disciplina", expresó.
Finalista destacado en FIRST
Andrés fue parte del equipo de robótica durante sus estudios en PrepaTec Guadalajara. Asistió a 5 regionales y 2 mundiales. En su segundo mundial, en Houston 2025, no fue como integrante del equipo, sino como finalista individual del premio Dean’s List de FIRST.
El premio Dean’s List reconoce a jóvenes con potencial de convertirse en futuros líderes en ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas. Y además, representa la más alta distincion individual que un estudiante puede recibir en FIRST.
Y una situación llevó a la otra. En ese mismo mundial, en el cual estaba por su esfuerzo y haber ganado el Dean’s List, Andrés describió que caminaba por los pasillos, y de repente, se detuvo frente al stand del MIT.
“Vi los stickers que tenían, vi la información sobre la escuela y dije: ‘yo creo que esta es la que quiero. Ese momento definitivamente fue clave’”, relató.
Además, su paso por la robótica lo motivó a fundar Crea, su grupo estudiantil, donde llevó kits de ciencias hechos con cartón reciclado a primarias y secundarias locales para que los alumnos aprendieran física de forma práctica.
Esto le permitió llevar la ciencia, y en particular fundamentos de robótica, a menores de bajos recursos para fomentar el interés en dichos temas y que descubrieran si es su vocación.
“Lo que más me gusta de ayudar a los demás es generar un impacto; buscar que avancemos como comunidad”, afirmó.
Mente y manos: el lema
El lema del MIT es mens et manus: mente y manos, comentó Andrés. Para él, esa frase resume por qué eligió esa institución sobre otras.
“Lo que me gusta del MIT es que todos son muy listos; me van a empujar a mejorar. Si te metes en un ambiente de alta presión, te tienes que adaptar; pero eso te hará crecer", aseguró.
En su primer año no piensa elegir una carrera de forma oficial, ya que puede definirlo más adelante. “Creo que quiero estudiar ingeniería eléctrica, aunque también me está interesando mucho la ingeniería nuclear”, mencionó Andrés.
"Lo que más me gusta de ayudar a los demás es generar un impacto; buscar que avancemos como comunidad".
También aseguró que su plan es sumarse al club de robótica y al programa de música. “Me gusta mucho la música. Si voy a estudiar ingeniería eléctrica, eso me daría acceso a música porque eso es la música; son señales”, agregó.
Finalmente, Andrés subrayó un consejo para estudiantes que entran a PrepaTec: “Lo que te tiene que motivar es que disfrutes lo que haces y busques una forma de poder hacerlo en el futuro”.
El alumno que construyó su primer juego de ajedrez durante la pandemia, que programó robots, que difundió ciencia a su comunidad con cartón reciclado y que entregó ensayos al filo de la media noche ahora continuará su historia en la universidad que soñó y cuyo contacto fue posible gracias al premio que lo llevó al mundial FIRST.
LEE TAMBIÉN:
LEE TAMBIÉN: