A partir de su labor como docente en Prepa Tec Santa Anita, Dora Leticia González Parra creó “Gema Ordena”, un libro que narra la historia de una adolescente que es transportada a un mundo de videojuegos, en el que avanzar depende de resolver distintos retos matemáticos.
En las clases de matemáticas muchos estudiantes se enfrentan a conceptos que parecen lejanos y difíciles de entender, explicó la profesora. Y por ello, planteó una alternativa: entender las matemáticas a través de historias.
La propuesta se sostiene, comentó, en una premisa distinta: el problema no está en las matemáticas, sino en la forma en que se presentan, muchas veces sin contexto ni aplicación práctica para los estudiantes.
“Esto lo hice pensando en quitarle lo abstracto a las matemáticas y hacerlas que se vean más aplicables en cosas sencillas y de la vida cotidiana”, señaló Dora González.
Enseñar al quitar barreras
A continuación, se enumeran 4 consejos para enseñar las matemáticas de forma práctica y divertida que compartió la profesora:
1. Conectar con los intereses del estudiante
Uno de los principales retos al enseñar matemáticas es reconocer que no todos los estudiantes aprenden de la misma manera, indicó la docente.
Desde su experiencia en el aula, Dora identificó que muchos jóvenes desarrollan barreras antes incluso de intentar comprender los temas. “Los estudiantes suelen ponerse barreras y se califican a sí mismos como malos para matemáticas”, explicó.
Ante este escenario, González Parra propone partir de los intereses individuales como una vía para acercar los contenidos. En lugar de imponer un solo método, plantea identificar qué motiva a cada estudiante.
“Yo les preguntaba acerca de sus intereses personales y así supe de sus intereses por la música y la lectura, y sobre eso decidí actuar", describió.
2. Llevar las matemáticas a la vida cotidiana
Según la profesora, en la enseñanza de las matemáticas, otro de los desafíos consiste en romper con la percepción de que los conceptos son abstractos y difíciles de relacionar con la realidad.
Para Dora, este cambio es fundamental para lograr un aprendizaje significativo. Desde su experiencia, señala que es necesario que los profesores busquen constantemente formas de acercar los contenidos al contexto de los estudiantes.
“No se trata de que todos los ejemplos sean parte de su día a día, sino de que logren identificar que existe una aplicación real”, afirmó.
“Aunque no sea algo que van a usar todos los días, con que vean que se aplica en un contexto real, hace que vean la utilidad y que no sientan que las matemáticas es algo inservible”, agregó.
Además, destacó que esta conexión responde a una de las preguntas más frecuentes en el aula: “¿esto para qué sirve?”, una duda que, según relató, su libro busca responder de manera clara y directa.
3. Ofrecer distintas formas de aprender un mismo concepto
Otro de los elementos que facilita el aprendizaje de las matemáticas es evitar limitar la enseñanza a un solo método.
La profesora destaca la importancia de presentar los contenidos desde distintos enfoques para adaptarse a la diversidad del estudiante.
A partir de esta lógica, en Gema Ordena, Dora desarrolló diferentes caminos para llegar a un mismo resultado.
“Explico cómo se sacan las raíces cuadradas con el algoritmo típico, pero también explico de manera gráfica con diagramas”, detalló.
Esta variedad, señaló, permite que cada estudiante encuentre el método que mejor se adapte a su forma de aprender. De esta manera, las matemáticas dejan de ser un proceso rígido y se convierten en una experiencia más flexible y accesible.
4. Usar acrónimos para estructurar el pensamiento
Dentro de las estrategias que propone González Parra, destacó el uso de acrónimos como una herramienta para organizar la resolución de problemas matemáticos.
Aseguró que esta técnica permite a los estudiantes seguir un proceso claro y ordenado al enfrentarse a un ejercicio. A través de este método, los alumnos estructuran la información y les facilita el aprendizaje.
Además, señaló que “la técnica no se limita a obtener una respuesta numérica, sino que promueve la comprensión del resultado”.
“No se trata de que todos los ejemplos sean parte de su día a día, sino de que logren identificar que existe una aplicación real”.
Más allá del aula
Finalmente, Dora afirmó que algunos estudiantes le ayudaron a crear la portada y el desarrollo de este libro no representa un punto final, sino el inicio de una línea de trabajo enfocada en transformar la enseñanza de las matemáticas.
Subrayó su interés por seguir con la aplicación de estos conceptos y perfeccionar estas estrategias dentro del aula, con el objetivo de mejorar la comprensión de dicha área del conocimiento.
“No quiero que se quede aquí el libro; quiero seguir implementando esto y seguir ayudando a los estudiantes”, aseguró.
Como parte de dicha continuidad, adelantó que ya trabaja en una nueva propuesta enfocada en temas como fracciones, razones y proporciones, que también representan un reto en el aprendizaje.
Además, su visión va más allá del entorno local. “Pienso traducir este libro al inglés y contactar a autores que han investigado sobre jerarquía de operaciones”, comentó.
Con ello, busca ampliar el alcance de su trabajo y consolidarse en el ámbito pedagógico, con la intención de desarrollar propuestas que acerquen las matemáticas a más personas.
LEE TAMBIÉN:
LEE TAMBIÉN: