6 estudiantes del Tec analizan su aprendizaje integral como atletas. Su conclusión, en voz de Ana Estrada: la mayor competencia no es contra el marcador, sino contra los propios límites.
Por Juan José Flores Nava | Campus Chihuahua - 24/04/2026 Fotos Staff CONECTA, Juan José Flores Nava, Manuel Sánchez, Cortesía
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El silbatazo final de Intercampus 2026 en el Tec Chihuahua no sólo marcó el fin de un partido, sino el fin de una era para atletas como Paulina Flores o Ana Estrada. Tras casi 10 años de defender el azul y blanco, ellas visten por última vez los colores de Borregos en esta fiesta deportiva del Tec.

Sin embargo, el camino hacia la despedida no estuvo cubierto nada más de trofeos. Detrás de cada deportista hay una “herida de batalla” invisible para la grada: desde lesiones que obligaron a reaprender a caminar, hasta crisis de identidad que les llevaron a cuestionar su amor por el deporte.

6 estudiantes —la mayoría a punto de egresar— abren a CONECTA su proceso de resiliencia como atletas para demostrar que, en el Tec de Monterrey, “la mayor competencia no se libra contra el marcador, sino contra los propios límites, como afirma Ana Estrada, delantera de la selección de futbol femenil del Tec Chihuahua.

 

Ana Estrada con el trofeo y medalla de primer lugar tras ganar la final de futbol femenil profesional en Intercampus 2026.
Ana Estrada. (Foto: Manuel Sánchez).

 

Soltar la presión para volver a disfrutar

El Intercampus 2026 —celebrado del 9 al 12 de abril en Chihuahua— fue para Paulina, de campus Laguna, y Ana, de Chihuahua, la despedida definitiva de la playera de Borregos en esta competencia deportiva anual. Paulina ha portado los colores de Borregos durante 8 años; Ana, más de 10 años.

Llevar la camiseta por tanto tiempo tuvo un costo invisible para Ana: la presión autoimpuesta por mantener su beca deportiva desgastó, en cierto punto, su pasión. Estudiante de último semestre de Tecnologías Computaciones, un día se dijo: “Ya no me gusta jugar”

Pero el futbol dejó de ser una carga cuando en 2025 se fue de intercambio a Corea del Sur: ahí entendió que no necesitaba ser “la mejor” todo el tiempo, sino simplemente "estar presente y disfrutar el juego", asegura.

 

Patricia Lara y Paulina Flores, jugadoras de la selección femenil del Tec campus Laguna, posan con su trofeo y medalla de segundo lugar en Intercampus 2026
(De izq. a der.) Patricia Lara y Paulina Flores. (Foto: Juan José Flores Nava)

 

Disciplina: el motor cuando la motivación falta

Paulina, como jugadora de básquetbol, tuvo una lección similar que va muy de acuerdo a las exigencias de las dos carreras que cursa en el Tec: Negocios Internacionales y Finanzas. Ella entendió que la madurez deportiva no radica en el marcador, sino en la disciplina de seguir adelante cuando la motivación desaparece. 

 “A veces uno simplemente no tiene ganas de ir a entrenar, pero hay que hacerlo, y esa misma mentalidad es la que me ha permitido sacar adelante mis estudios, afirma con la seguridad de quien ya se prepara para la “vida de adulto”, como llama su compañera de equipo Patricia Lara al mundo que las espera tras graduarse.

 

"Una lesión te obliga a poner más esfuerzo para recuperar la condición que tenías... eso te da una fuerza que te llevas para siempre".- Patricia Lara.

 

Ambas son parte de la selección femenil de básquet del Tec Laguna que obtuvo el segundo lugar en Intercampus 2026. Y ambas coinciden en que el deporte es una preparación para los retos donde no hay atajos, en especial cuando el cuerpo o el entorno exigen un esfuerzo doble para estar a la altura.

“Una lesión o un obstáculo te obliga a poner aún más esfuerzo para recuperar la condición que tenías y acoplarte de nuevo al ritmo del equipo; eso te da una fuerza que te llevas para siempre”, afirma Patricia, para enseguida añadir que tanto en el deporte como en la vida profesional cada juego perdido es también una oportunidad de aprendizaje.

 

Juan García, jugador de la selección varonil de basquetbol del Tec campus Laguna celebra su título mostrando su medalla.
Juan García. (Foto: Juan José Flores Nava)

 

Reconciliarse con el deporte para entender los negocios

No todas las lesiones que alejan a un jugador de las canchas son físicas. Juan García, basquetbolista campeón en Intercampus 2026 con la selección varonil del Tec Laguna, se sobrepuso a una herida emocional. Tras una transferencia fallida decidió alejarse de su pasión: 

¡Odié el básquet! Me preguntaba ‘¿por qué a mí?’. Estuve dos semanas literalmente mal”, recuerda. 

Su reconstrucción llegó de la mano de su familia y de su carrera de Negocios Internacionales. Ahora, en su último semestre, apunta hacia una maestría con un aprendizaje profundo: 

"Hoy sé que un error administrativo, por ejemplo en un pedimento aduanal, tiene consecuencias reales; por eso el deporte ha sido muy importante para mí: una derrota exige siempre revisar los procesos hasta lograr la precisión necesaria, afirma.

 

Marco Gutiérrez, jugador de la selección varonil de futbol del campus Chihuahua celebra con sus compañeros el campeonato en Intercampus 2026.
Marco Gutiérrez. (Foto: Juan José Flores Nava)

 

Rehabilitación y finanzas: el arte de respetar los tiempos

Quien sí ha padecido varias lesiones físicas es Marco Gutiérrez, campeón de Intercampus 2026 con la selección de futbol del Tec Chihuahua

Aunque tuvo que salir de cambio del juego final por una lesión, Marco ha comenzado con paciencia su rehabilitación, como hizo antes con un esguince, una tendinitis, una fractura y con aquella fisura de ligamentos en la rodilla que casi lo deja fuera de las canchas.

Así, Marco ha creado su propio método para no rendirse: entender que el cuerpo tiene sus propios tiempos. El ejercicio de paciencia y disciplina que implica la rehabilitación hoy lo aplica en su carrera de Finanzas.

“Las lesiones te enseñan a ser resiliente; a veces tienes que aceptar que no puedes estar en el campo y entonces toca apoyar desde fuera. Es un proceso de volver a empezar, de fortalecerte no sólo física, sino mentalmente para regresar con más determinación”, explica. 

 

La jugadora de la selección femenil de voleibol de campus Chihuahua, Catherine Gaytán, en la duela de la Arena Borrego del Tec Chihuahua tras un partido.
Catherine Gaytán. (Foto: Cortesía de Catherine Gaytán)

 

Pedir ayuda para transformar la crisis en fortaleza

Como Juan García, Catherine Gaytán, subcampeona de voleibol con la selección del Tec Chihuahua en Intercampus 2026, descubrió que cuando la presión se vuelve muy pesada hay que buscar ayuda

“Cuando el equipo de voleibol descendió de división tuve que ir al psicólogo; además de hablarlo como equipo porque no lo creíamos”, confiesa Katy, quien transformó esa crisis en una herramienta que hoy aplica en su carrera de Negocios, que está por terminar. 

 

"Hoy utilizo el diálogo y la negociación para resolver situaciones límite, una habilidad que el voleibol me grabó a fuego”.- Catherine Gaytán.

 

“Antes evitaba hablar con los profesores, incluso en circunstancias como faltas por ir a torneos o reprogramación de exámenes, porque no quería tener problemas", concluye Katy, "pero hoy utilizo el diálogo y la negociación para resolver situaciones límite, una habilidad que el voleibol me grabó a fuego.

Al igual que Ana, Paulina, Patricia y Juan, Catherine deja las canchas de Intercampus con la certeza de que el Tec no solo le entregó trofeos y próximamente un título, sino, dice, “la resiliencia necesaria para jugar el partido más importante: el que comienza fuera del campus”.

Del 9 al 12 de abril el Tec Chihuahua, en el marco de las celebraciones por sus 50 años, recibió a más de mil deportistas en Intercampus 2026, donde estudiantes de 14 campus del Tec de Monterrey se disputaron los campeonatos de futbol, básquetbol y voleibol en las categorías Borregos Selecciones (Profesional) y Borregos Juveniles (PrepaTec).

 

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